Pasos lentos pero significativos da por estos días la Mediación Penal, tras las primeras evaluaciones que se hacen en torno al programa piloto que implementó en febrero de este año la Fiscalía Sur, que atiende a las comunas de La Cisterna, San Miguel, San Bernardo, San Joaquín, La Pintana, Puente alto, Lo Espejo, El Bosque, La granja, entre otras, gestora de la experiencia más importante en este sentido. El proyecto, actualmente en curso, estuvo orientado a capacitar mediadores externos, diplomados en mediación penal, para trabajar con imputados y víctimas en vías a negociar un acuerdo.
La Mediación Penal se adscribe a la Nueva Justicia procesal penal que debutó en junio del 2005 en nuestro país con el estreno de los modernos Tribunales ubicados en avenida Pedro Montt. Con juicios orales, magistrados de garantía, fiscales y defensores, estos centros donde se imparte justicia constituyen el renovado rostro de este poder del Estado..
Entidad cuestionada, por cierto, debido al revés en la ley de responsabilidad juvenil, que consiste en rebajar la imputabilidad penal desde los 16 a los 14 años, que entró en pausa por falta de infraestructura para contener a los jóvenes delincuentes. Y para no cometer los mismos vicios de la justicia de familia que no fue capaz de reaccionar frente a la demanda.
Con un alto nivel de acuerdo, según los especialistas que la ejercen, y para darle otra distinción a las faltas o delitos leves que van desde daños a la propiedad, lesiones, robos, hurtos e ilícitos menores no violentos, hasta amenazas a personas, con penas de hasta tres años de presidio, este proceso de mediación se contempla dentro de las Salidas Alternativas, que reemplazan a las condenas, a través de Acuerdos Reparatorios a las víctimas.
La derivación de estas causas estarían dadas por los jueces de garantía, en tanto se suspende condicionalmente el caso mientras se resuelve la mediación. Los magistrados estarían apoyados en su decisión por la unidad de ayuda a víctimas y testigos, que la componen psicólogos, para no vulnerar los derechos y garantías del afectado. Todo esto hipotéticamente hablando, ya que hasta aquí no pasa de ser un gran plan que sólo un puñado de pioneros da curso en forma voluntaria y a instancias de entidades como la Fiscalía Sur.
Porque este ejercicio social contribuiría a rehabilitar a las personas, permitiendo la reparación de los daños ocasionados con un compromiso de cambio. Se podrían entender los contextos sociales que propiciaron el hecho, para finalmente encontrarse, en una sociedad que requiere de intervención urgente por la rabia que la recorre.
Asimismo, esto frenaría otros comportamientos en conflicto con los intereses sociales. Y con una mirada benevolente de futuro podríamos hasta otorgarle un voto de confianza, de efecto multiplicador, donde todos llegaríamos a ser co-constructores de soluciones, respetando, sin sufrir el diario contacto con el otro.
DIECISIETE ACUERDOS
Diecisiete acuerdos en Mediación Penal es la estadística más alentadora que presenta la asistente social de la Universidad de Chile y directora del Centro de Mediación Mediadores Asociados Chile Isabel Lobos Fortet, diplomada en mediación y capacitada por la Fiscalía Sur como parte de su Programa Piloto.
- La Red de Centros de Mediación a la cual pertenezco me ofreció participar del Proyecto Piloto de la Fiscalía Sur y estamos recibiendo casos. Algunos de los involucrados no aceptan participar del proceso, pero efectivamente hemos logrado acuerdo en diecisiete causas.
En las sesiones, que según explica no son más de dos por cada caso, participan además de la víctima y el imputado, un mediador, un co-mediador y un observador. Isabel lo cree importante para evaluar los resultados y no improvisar en un terreno poco explorado. Un equipo profesional que se reúne luego a reflexionar y a proyectar.
- Se trabaja centrándose en el conflicto y en vías de alcanzar un acuerdo. No hay muchas variables ni factores de intervención, que es lo que ocurre en mediación familiar, por la multicausalidad de cada proceso. Allí encontramos lazos afectivos fuertes, una hoja de vida, y hay que despejar el camino enmarañado antes de entrar en materia. En la mediación penal el tema es el delito o la infracción y las personas se encuentran para un acuerdo que les acomode.
La gran inversión de tiempo está en explicar y motivar a las partes para que acepten y colaboren con la mediación, “que es lo que en general sucede”, cuenta.
- Les damos la posibilidad que planteen dudas; les contamos los principios que rigen nuestra acción y la gente nos recibe de buena manera. Hasta aquí nadie que se ha parado y se ha ido. La mediación es voluntaria. La Fiscalía insta a participar y la gente accede. Muchos de nuestros asistentes han terminado el proceso con mucho entusiasmo, se dan la mano, y quedan muy conformes.
A su juicio, una delgada línea separa la mediación penal de la comunitaria, ya que la mayor parte de las causas que le han asignado son por roces de convivencia entre vecinos.
- Hasta aquí no hemos enfrentado ninguna experiencia con asaltos o cuasi delito de homicidio, por ejemplo. No sé como se reaccionará ante aquello. Hemos atendido problemas por lesiones leves, agresiones dentro del vecindario, daños a la propiedad. La gente se presenta y baja inmediatamente los niveles de ansiedad y de violencia. Flexibiliza posiciones. Dentro de la dinámica se maneja la situación y he visto resultados. Creo que es una forma preventiva de evitar delitos de mayor cuantía. Puede, por ejemplo, que el Tribunal determine culpabilidad del imputado, pero el problema no se soluciona. El vecindario tendrá otro conflicto. Si el problema se enfrenta en un territorio neutral, las dos partes llegan a un acuerdo, empeñan su palabra, y ahí se solucionó el problema. No hay un ganador y un perdedor.
Porque las partes llegan contaminadas por sentimientos escondidos difíciles de identificar, como los celos, la envidia, el rencor, que no se reconocen abiertamente. Un problema de interpretaciones, “por falta de comunicación” ,que escala a la agresión verbal y luego a la física. “ En la mediación tenemos la posibilidad de llegar al origen de este problema y aclararlo”, plantea.
Una vez que se levanta el acta de acuerdo se envía a la Fiscalía. El Fiscal que derivó el caso solicita una audiencia ante el juez de garantía junto a las partes; el magistrado refrenda el documento y sobresee la causa.
-Abrimos una ficha del caso, su derivación, y si las víctimas presentan boletas con gastos médicos, por ejemplo, se adjuntan fotocopias. Si alcanzamos acuerdo se les entrega una copia a cada uno de los involucrados. Y si hay deserción, también, previo informe a Fiscalía.
VECINOS Y CONVIVIENTES
El 55 por ciento de los casos recibidos por Isabel Lobos provienen de la comuna de La Pintana, repartiéndose el resto de ellos entre las comunas de Pedro Aguirre Cerda, El Bosque y Lo Espejo. Se trata de casos formalizados por lesiones leves, amenazas vecinales, reparación económica por daños a la propiedad, y restauración afectiva en cuanto a las personas.
-Adolescente de 16 años:-
Los viviendas cuentan con espacios reducidos, lo mismo que los ambientes comunitarios, por lo que es frecuente que unos afecten a otros. En este caso el padre le compra al chico una radio con capacidad de volumen como para cubrir un estadio, y cada vez que el niño escucha música le quiebra los vidrios de los vecinos.
Asistieron a mediación el niño, el padre, y los vecinos. Se acordó cancelar los costos y no repetir la práctica. Y allí nos dimos cuenta que había una relación difícil entre el padre y el hijo. El niño pasaba solo todo el día y se acompañaba de la música. El padre comprometió tiempo para el hijo. Y los vecinos entendieron la situación y colaboraron. Se crearon otros compromisos. La mayoría de los casos de responsabilidad juvenil se topan con temas familiares.
- Enemigas:-
Dos mujeres solas vivían en el mismo edificio. Ejercían un grado de amistad hasta la llegada de una tercera mujer que interviene la relación porque se hace muy amiga de una de ellas. Llegan a la agresión verbal y física. En el proceso de mediación conversan y solucionan las diferencias. Se crean nuevas pautas de relaciones y todas se declaran amistad.
-Seis estacionamientos para 60 departamentos:-
Cada día es más frecuente que las personas adquieran vehículos y se sucedan las peleas por quién ocupa cada noche los estacionamientos. Los vecinos se insultan, se pelean. En la mediación se elabora un calendario para ocupar los estacionamientos y se comprometen a cancelar los daños causados.