El bullying, es un término de triste actualidad, término de origen inglés, que define unos tipos de comportamientos no deseados, que abracan desde burlarse, hacerse bromas pesadas, ignorar deliberadamente a alguien, hasta llegar a la violencia verbal y fisica; que pueden ser cometidos por un individuo solo o bien, en pandillas.
Normalmente, se ve más, en Institutos de adolescentes, que en colegios primarios, siendo muy dañino para aquellos, que lo sufren en soledad y angustia.
Más que la acción en si misma, son importantes los efectos que produce entre sus víctimas; Nunca se debe subestimar el miedo que un niño, niña o adolescentes puedan sentir.
La víctimas del bullying , son aquellas /os que deben soportar durante tiempo, acciones negativas llevadas a cabo por compañeros/as, llegando a excluirlos de tal manera, que la única vía que le ofrecen es el ataque.
Es muy común, por parte de instituciones, familias y comunidad en general, confundir “ bullying”, con altibajos en las relaciones de los preadolescentes y adolescentes, dejando así, crecer una semilla que luego será más dañina e incontrolable.
Es básico asumir: “ que no todo está bien” y “ que estas cosas son normales”, partiendo de ello, podremos realizar actividades diversas y un trabajo continuo e interdisciplinario, con diferentes actores de la sociedad escolar y extraescolar.
¿Qué podemos realizar?
En primer término hablar con profesores, no sólo para tratar al victimizado, sino al que lo hace, pues es básico revertir o por lo menos moderar esta actitud.
La intervención de la familia, escuela, y un buen trabajo de prevención ., el no abandonar en la búsqueda de soluciones es fundamental, las alternativas existen .
Los niños y niñas que conozcan casos , alentarlos a que los cuenten, una forma de descubrir el telón de una manera preventiva.
Enviar un mensaje claro a las víctimas :
“NO TIENES LA CULPA DE SER INTIMIDADO POR OTROS COMPAÑEROS DE CLASE”
“TÚ SOLO NO TIENES QUE HACER FRENTE A ESTA SITUACIÓN”