El concepto jurídico, social y emocional de la Mediación, esta claro en las mentes de los profesionales que participan en este proceso.
Con la objetividad y el interés que se espera de cada ser humano que invierte la mayor parte de sus días facilitando el bienestar de otros seres humanos, los Mediadores ven en cada jornada oportunidades de ofrecer y ejecutar sus servicios.
Pero al mismo tiempo, ven con preocupación que el resto de la sociedad ignora o desconoce la existencia de ellos como recurso social y jurídico.
Cada profesión, para sobrevivir en el entorno ocupacional, debe equilibrar una balanza invisible pero real:
El concepto de la oferta y la demanda
Por un lado, la profesión debe tener objetivos claros y trayectorias comprobadas que conduzcan a la meta que se ha trazado. Esto es lo que aporta el profesional.
Por el otro lado, debe existir una necesidad palpable por estos servicios, y esto lo traen los clientes. Pero para que ambos elementos converjan, debe existir el reconocimiento del área en común.
Los Mediadores necesitan hacerse conocidos no solo por sus colegas, sino por la población en general.
Adquirir reconocimiento instantáneo es un proceso que ocurre en el tiempo y el espacio, y en la sociedad actual, esto solo se logra con publicidad. Y con una dosis enorme de paciencia.
Esta es una lección que muchas profesiones aprendieron a alto costo.
Como Kinesióloga graduada 1973, me encontré con que fuera de mis familiares cercanos, solo la gente que había tenido problemas traumatológicos, sabia lo que yo hacia como profesional.
Nuestra fama como grupo nació de esforzados Kinesiólogos que participaban en foros y cátedras para ensanchar la perspectiva profesional.
Nos ayudo muchísimo el hecho de que Sonia Bravo, una reina de belleza local, Sergio Lillo, el solista del conocido grupo folklórico “Los Cuatro Cuartos”, y mas tarde Manolo Astorga, un popularísimo ex-arquero de la U, fueran Kinesiólogos.
El resto de nosotros, enfrentamos el mismo vacio que hoy experimentan los Mediadores.
Pero una de las cosas regias que llegan con la experiencia, es la habilidad de ver las cosas con claridad.
Lo que yo no sabía en 1973, es que yo era parte de un grupo que estaba construyendo un Puente.
Y como toda construcción de ese tipo, implicaba establecer los cimientos sobre un terreno árido.
Ladrillo por ladrillo y paciente por paciente, pasando horas en ese terreno poco acogedor que creaban los que desconocían nuestra filosofía y nuestras habilidades, se creo primero el concepto de saber que éramos, y que hacíamos.
Y creo que los Mediadores también deben poner cada ladrillo firmemente en su lugar, buscando el reconocimiento de los clientes, que reciben directamente el beneficio de estos profesionales, y publicando en cuanto medio les sea posible, quienes son, que hacen y por que.
Una de las cosas que aprendemos como profesionales independientes, es como entregar información a otra persona.
Pero no siempre sabemos como difundirla. La difusión de esta información es la clave para crear la demanda.
Esto puede implicar aparecer como voluntario en foros cívicos locales, asistir a reuniones en colegios o acercarse a agrupaciones comunales.
Y publicar todos los resultados de los casos en que la Mediación ha sido usada en forma efectiva.
Cuando se esta construyendo el Puente, cada ladrillos es importantísimo. Nadie puede darse el lujo de cometer errores estratégicos. Hay que dedicar más tiempo a cada caso para asegurarse que los resultados serán óptimos.
Hay que crear fe, usando una honestidad a toda prueba, y crear respeto, otorgándolo a cada persona que cruza nuestro camino.
No vale la pena dedicar tiempo y esfuerzos a aquellos que ignoran nuestro valor. Hay que crear posibilidades para que lo reconozcan.
Y cuando hemos aprendido este proceso, podemos salir a recorrer el mundo,
llevando como equipaje esta experiencia que nos transforma en los profesionales que realmente podemos ser.
La construcción exitosa de un Puente es un prodigio de ingeniería, y una vez terminado, une dos partes que jamás se habrían encontrado si es puente no existiera.
La Mediación puede crear este milagro de unir a seres humanos con metas y objetivos que parecen inalcanzables.
Poniendo un ladrillo al lado del otro, con paciencia, cuidado. Y contándole a todo el mundo lo bien que quedo!
| Carola d'Emery, Ph.D., P.T.
New Jersey, USA
March 2006. |