En un país donde la educación es garantizada a cada uno de los ciudadanos, la obtención de una educación adecuada raramente se cuestiona en la vida de la mayoría de los estudiantes.
Pero cuando el educando presenta características o necesidades fuera de lo común, el proceso educativo se transforma en un camino arduo y solitario para la familia, y en un desafío para el sistema educacional.
La percepción general de que los estudiantes “normales” aprenden en forma homogénea y lineal, se enfrenta a la percepción de que los niños con problemas de neurodesarrollo aprenden en una forma distinta.
Pero la realidad es que cada ser humano aprende en una forma individual, caracterizada por áreas perceptivas dominantes ya sea en la comprensión visual, táctil, auditiva, vestibular, olfatoria o kinestesica.
Y el resultado final del aprendizaje efectivo es una combinación de la habilidad cognitiva del estudiante, y la capacidad de enseñanza del maestro que debe adaptar las materias para el alumno.
La Mediación en Educación se define entonces como el puente que debe unir los recursos que posee el plantel educacional, el resto de los estudiantes y el profesor, con las necesidades especificas del estilo y capacidad de aprendizaje del alumno.
La responsabilidad del equipo de Mediación será reconocer a los padres del alumno, como los expertos en este niño, y utilizar al equipo docente como los expertos en materias educacionales.
La mezcla perfecta de estos bloques de información, determinara a que nivel debe empezar el aprendizaje, que currículo escoger para alcanzar metas educacionales realistas y en acuerdo con la capacidad del estudiante.
Y el proceso de Mediación aportara también información en lo que respecta a todo el personal de apoyo necesario: Equipos de terapistas especializadas en pediatría tales como Terapia Ocupacional, Kinesioterapia, Terapias del Lenguaje y la Comunicación, ya sea hablada o Aumentativa, Especialistas en Conducta y Comportamiento, Profesores especializados en el aprendizaje de la lectura y la escritura y preparados para crear adaptaciones curriculares.
En Chile, donde se empieza a iluminar este sendero nuevo de la integración educacional, la tarea colosal de los Mediadores es cambiar la opinión de un país, y transformar la cultura educacional actual en una cultura realmente dedicada a la Inclusión universal.
Es pedirle a nuestra nación entera, que reconsidere la percepción de igualdad en educación.
Es cambiar la calidad de vida del país, trabajando familia por familia, apoyándose en el ejemplo de los países y las comunidades que han iniciado esta larga y fructífera ruta hacia el futuro.